Seis condados de Carolina del Norte en la mira de ICE

“Los residentes deben seguir esperando una presencia más visible de ICE en jurisdicciones no cooperativas, siempre y cuando estas políticas sigan vigentes”, alerta el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. CAROLINA DEL NORTE, Raleigh.-Seis de los cien condados de Carolina del Norte, están en la mira de ICE debido a su presunta no cooperación con la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU.Así lo deja ver ICE en una sección de su página web titulada ‘Jurisdicciones de no cooperación’, donde pone de manifiesto a los condados donde los alguaciles no honran las detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU.
En la mira:
Los condados en Carolina del Norte que están en la mira de ICE son: Buncombe, Durham, Forsyth, Guilford, Mecklenburg y Wake. En todos ellos, sus alguaciles entre los que se encuentran, Gerald Baker, del condado de Wake; Clarence Birkhead, del condado de Durham; Garry McFadden del condado de Mecklenburg, y varios otros elegidos hace un año, precisamente por sus promesas de campaña de no cooperar con ICE, se han mantenido firmes con la idea de no mantener por más tiempo del estipulado por la ley a los detenidos, quienes en algunas ocasiones son indocumentados.
El argumento de los alguaciles es que ellos no mantendrán en sus centros de detención a personas indocumentadas para que luego sean tomadas en custodia por las agencias de inmigración con fines de deportación, ya que en el proceso, hay personas que son remitidas por delitos menores como infracciones de tránsito y no únicamente delincuentes con delitos graves.El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU., por su parte, ha pedido reiteradamente a las jurisdicciones locales que “reconsideren las políticas de no cooperación porque esas políticas anteponen la política a la seguridad pública”.El 29 de noviembre, ICE publicó más ejemplos de ciudadanos extranjeros con detenciones activas de ICE que han sido detenidos por delitos penales graves. ICE le pide a cada una de estas jurisdicciones que transfiera a estas personas a la custodia federal en lugar de liberarlas y darles la posibilidad de reincidir.ICE sostiene que “la cooperación con las fuerzas del orden locales es esencial para proteger la seguridad pública”.
El director interino de ICE, Matt Albence indicó que “la única forma en que una persona está sujeta a una detención de ICE … es si es esposada y arrestada por un delito cometido en la comunidad local” y que la cooperación con las jurisdicciones locales debe existir para garantizar que los extranjeros criminales no sean liberados en las comunidades estadounidenses para cometer delitos adicionales.
El comunicado se emitió después de una visita de los dos máximos directivos de ICE y DHS, el secretario interino de Seguridad Nacional, Chad Wolf, y el director interino de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, Matthew Albence, donde enfatizaron en la necesidad de que los alguaciles de todos los condados del país honren las detenciones de las agencias de inmigración. “Cuando las agencias de aplicación de la ley no honran a los detenidos de inmigración y liberan a delincuentes criminales en las calles, socava la capacidad de ICE para proteger la seguridad pública y llevar a cabo su misión”, indicó el directivo de ICE.
El argumento es que “cuando las jurisdicciones locales se niegan a cooperar con las fuerzas del orden federales, no solo traicionan su deber de proteger la seguridad pública, sino que obligan a ICE a ser más visible en esas áreas”.
Sin embargo, para cerca de 20 organizaciones en Carolina del Norte, la retórica antiinmigrante de estas agencias es innaceptable. “Estas acciones en Carolina del Norte siguen a las políticas del DHS que buscan separar a los niños de las familias, negar a los solicitantes de asilo el derecho de solicitar protección y aumentar las tarifas para los inmigrantes que desean convertirse en ciudadanos”, dijo Angeline Echeverría, directora ejecutiva de El Pueblo. “El truco publicitario de hoy es solo el último de una campaña para demonizar y violar los derechos humanos de los inmigrantes”.