Millonaria a los 13 años vendiendo dulces saludables – Alina Morse

La historia de Alina Morse, fundadora de Zollipops

A la edad de 7 años comenzó a producir dulces saludables con la ayuda de su padre. 6 años más tarde se había convertido en millonaria y su empresa se posicionaba como líder en venta de dulces a nivel mundial, facturando más de $6 millones de dólares anuales… ¿Cómo lo logró?

La protagonista de esta historia es Alina Morse, una joven emprendedora estadounidense que tuvo una brillante idea tras una discusión con su padre.

Todo comenzó en el año 2012, cuando Alina acompañaba a su padre al banco y uno de los trabajadores del lugar le ofreció una paleta de dulce. La chica, que en aquel entonces tenía 7 años, recibió la paleta con entusiasmo, pero su padre impidió que se la comiera explicándole que ésta podría podrir sus dientes.

Insatisfecha y frustrada con la explicación de su padre, lo cuestionó sobre el porqué entonces no hacían dulces que no dañaran los dientes.

Al regresar del banco, Alina comenzó a investigar en Internet acerca de cómo fabricar dulces. Miró cientos de vídeos en YouTube y se puso a experimentar en la cocina de su casa. Luego de meses de intentos fallidos, la joven solo consiguió hacer desorden. Sin embargo, el padre, al ver su entusiasmo y persistencia con la idea, decidió ayudarla.

Una gran idea y el apoyo incondicional de un padre

El padre pensó que lo mejor era buscar ayuda de expertos que los asesoraran, entonces le explicó a la chica que, para hacerlo, necesitarían dinero. Sin pensarlo dos veces, Alina tomó todos los ahorros que había acumulado a lo largo de su vida (de la mesada para la escuela y de regalos de cumpleaños y días festivos) y se los entregó a su padre, quien decidió hacer su aporte duplicando el capital inicial.

Con dinero suficiente para costear la producción de los primeros prototipos, Alina y su padre fueron a consultar con un dentista y con un científico de alimentos para que les sugirieran ingredientes que permitieran crear dulces que no causaran problemas dentales.

Los expertos les recomendaron probar con edulcorantes naturales como el Xilitol y el Eritritol, que, según diversos estudios, reducen la placa y las bacterias orales, además de que son utilizados en las dietas de personas con diabetes.

Habiendo elegido los ingredientes base para los dulces, se dirigieron a diferentes laboratorios y plantas de fabricación comercial en todo Michigan para desarrollar el producto. Durante esta parte del proceso, también experimentaron con ingredientes como el Isomalt y la Stevia, otros edulcorantes naturales de excelente sabor.

En el año 2014, luego de 2 años de investigaciones y experimentos, finalmente lo habían conseguido… La joven Alina de 9 años y su padre lograron crear unas paletas de dulce que aportaban diversos beneficios para la salud dental, como la prevención de caries y formación de placa, la reducción de la acidez de la saliva, la prevención del crecimiento de bacterias productoras de ácido y la reducción de la inflamación gingival.

“No se había realizado ninguna investigación previa sobre dulces para limpiar los dientes. Sentimos que esto era algo nuevo y que estábamos llenando un nicho en el mercado.” –Dijo Alina Morse en una entrevista para Money.

El producto estaba listo. Ahora el siguiente reto era comenzar a venderlo.

La estrategia de ventas para una idea millonaria

Crearon una empresa bajo el nombre de “Zollipops” y decidieron enfocar la estrategia de ventas en dos elementos clave: ventas a través de Amazon y ventas a través de grandes supermercados.

Pusieron el producto en línea y comenzaron a negociar con importantes cadenas de supermercados.

Tras golpear en decenas de puertas, consiguieron un acuerdo para distribuir las paletas de dulce en Whole Foods Market, uno de los minoristas de venta de alimentos naturales y orgánicos más grandes de Estados Unidos.

El producto fue un total éxito. Sólo en el primer año, se vendieron más de 70 mil unidades, y las ventas se duplicaron cada año durante cuatro años consecutivos.

A medida que las ventas de Zollipops aumentaban, se añadían nuevos productos al catálogo y Alina se sentía mucho más comprometida con el propósito que la llevó a iniciar su empresa, por lo que en el 2015 decidió comenzar a donar el 10% de sus ganancias para financiar clases de salud bucal en escuelas públicas a través de su organización sin fines de lucro: “One Million Smiles” (Un Millón de Sonrisas).

Empresaria y millonaria con tan solo 13 años

Para el año 2018, la empresa se consolidaba como líder en venta de dulces en Amazon y en las cadenas de supermercados, superando los $6 millones de dólares anuales en ingresos y convirtiendo a su fundadora en una de las empresarias millonarias más jóvenes de su país, con apenas 13 años de edad.

Pese a su temprano éxito, el camino de esta emprendedora no ha sido fácil. Trata de equilibrar su vida entre el colegio, la danza y los negocios.

Admite que, debido a su corta edad, algunas personas no la toman en serio, pero no deja que sus percepciones la afecten. De hecho, considera su edad como una ventaja, pues esto le permite conocer mejor a su audiencia. Afirma que su éxito no se debe a que fuese más inteligente o porque se crio de manera diferente a cualquiera de sus amigos; simplemente se sentía apasionada por los negocios y por ayudar a los demás.

Actualmente, Alina está próxima a cumplir los 15 años y se desempeña como CEO de su empresa, la cual ya vende en más de 25 mil tiendas por todo Estados Unidos y en países como China, Corea, Francia y el Reino Unido. Tiene a su cargo 7 trabajadores, entre los que se incluyen sus padres. Es la persona más joven en aparecer como portada de la Revista Entrepreneur y ha recibido diversos reconocimientos por su labor social y empresarial, convirtiéndose así en un referente para muchos otros jóvenes que quieren emprender y generar un impacto positivo en el mundo.

Así concluimos la inspiradora historia de Alina Morse, una inquieta emprendedora que encontró un gran propósito desde muy joven y que perseveró hasta convertirlo en un negocio que hoy ha logrado llevar sonrisas a los rostros de millones de niños. En sus propias palabras:

“No importa la edad que tengas, de dónde eres o qué estés haciendo. Lo único que importa es que realmente quieras hacerlo, que te apasione y que hagas todo lo que esté a tu alcance para ayudar a hacer del mundo un lugar mejor.”

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