Investigación a Hillary Clinton llega a dos años sin hallar pruebas sobre corrupción, según The Washington Post

Después de dos años de investigación, el fiscal de Utah no ha encontrado información que certifique algún hecho de corrupción en la Fundación Clinton en el momento en que la demócrata ejercía el cargo de secretaria de Estado. El caso, sin embargo, sigue abierto.

Aunque oficialmente aún sigue en curso, una investigación del Departamento de Justicia iniciada hace más de dos años contra Hillary Clinton relacionada con supuesta corrupción ha concluido sin hallazgos importantes, según afirmaron fuentes familiarizadas con la pesquisa al diario The Washington Post.

A instancias del presidente Donald Trump y por presiones de sectores conservadores, en 2017 el entonces fiscal general Jeff Sessions comninó al fiscal de Utah, John Huber, a iniciar una averiguación sobre posible corrupción en la fundación Clinton durante la época en que Hillary Clinton se desempeñaba como secretaria de Estado, en el gobierno de Barack Obama.

Huber examinaba acusaciones según las cuales los donantes de la Fundación Clinton habían recibido un trato especial por parte de Clinton, explica CNN. La pesquisa se basa parcialmente en afirmaciones publicadas en el libro escrito por el escritor conservador Peter Schweizer en 2015, Clinton Cash.

La revisión del fiscal Huber también exploró las alegaciones de que una agencia de energía nuclear rusa hizo donaciones a la Fundación Clinton para asegurar más tarde la compra de Uranium One, una compañía minera de uranio, cuando Clinton dirigía el Departamento de Estado.

Según el Post, Huber examinó documentos y se entrevistó con funcionarios federales que desarrollaban también una investigación a la Fundación Clinton. Funcionarios actuales y anteriores dijeron que el fiscal de Utah terminó sin encontrar nada que valga la pena seguir, aunque formalmente no ha concluido la investigación y no se ha enviado una notificación oficial al Departamento de Justicia.

Sin cargos penales ni impactos significativos contra Clinton, Trump ha cambiado su estrategia al pedir que se adelante una investigación por separado bajo la conducción del fiscal general de Connecticut John Durham, a quien el año pasado el fiscal general William P. Barr asignó para explorar los orígenes de la investigación del FBI en 2016 sobre la posible colusión entre la campaña de Trump y Rusia.

Trump y el fiscal Barr han continuado impulsando la investigación de Durham en las últimas semanas relacionadas con la supuesta actuación parcializada del FBI en el caso de la trama rusa, a pesar de que el inspector general del Departamento de Justicia, Michael Horowitz ha señalado en un informe que, aunque los funcionarios federales incurrieron en prácticas cuestionables no hubo motivación política en la investigación.