Cómo está cambiando el mundo Elon Musk 🚀

La historia de Elon Musk

De niño sufría bullying, y tuvo que operarse su nariz a causa de una paliza que le dieron sus compañeros. A la edad de 10 años aprendió a programar de forma autodidacta. A los 28 años se hizo millonario. Ha revolucionado los pagos por Internet, la industria automotriz, la industria de las energías renovables, es considerado como una de las personas más poderosas del mundo según la Revista Forbes y planea llevar muy pronto a la humanidad a Marte, tras una revolución espacial sin precedentes. ¿Cómo lo ha logrado?

Elon Musk es, sin duda, un genio visionario de la actualidad. Su historia parece sacada de un libro de ciencia ficción. Es la muestra de que el trabajo duro, el sacrificio y la visión de futuro, pueden llegar a cambiar por completo el mundo.

Nació en Sudáfrica en 1971. Su padre era ingeniero y su madre modelo. A los 10 años de edad obtuvo su primera computadora y su curiosidad lo llevó a aprender a programar por sí mismo. Con 12 años ya había creado un videojuego llamado Blastar, que vendió por unos $500 dólares.

Al terminar la secundaria soñaba con irse a Estados Unidos, pues decía que allí las grandes cosas eran posibles.

Sus padres se divorciaron. Como su madre era canadiense y tenía familiares allá, en 1989 Elon emigró a Canadá. Su padre no estaba dispuesto a pagarle la universidad a menos que viviera en Sudáfrica; así que, en 1992, el joven Elon tuvo que recurrir a una beca para poder estudiar Administración de Empresas y Física en la Universidad de Pensilvania.

Para pagar el alquiler mientras estudiaba, se vio obligado a realizar fiestas en su departamento y cobrar la entrada a $5 dólares. Cuando faltaban unos meses para finalizar su carrera, decidió hacer un experimento: trataría de vivir durante un mes con solo $1 dólar diario. Logró cumplir con su objetivo comiendo solamente pasta, hot dogs y naranjas. Su experimento fue un éxito y así pudo demostrarse a sí mismo que, aunque todo saliera mal, podría sobrevivir al finalizar sus estudios.

Tras terminar sus licenciaturas, Elon se sentía inspirado por el trabajo de grandes genios como Nikola Tesla, y se planteó como meta trabajar en tres áreas en las que consideraba que había problemas importantes: la primera sería internet, que, para aquel entonces, estaba en pleno auge la burbuja de las .com; la segunda, las energías renovables, en las cuales se habían hecho avances, pero a paso lento; y, la última, era el espacio, un área que ya no despertaba la misma pasión en las personas, como lo hizo en la época de la carrera espacial.

Zip2, el primer gran proyecto de Elon Musk

En 1995 tenía intenciones de conseguir un empleo en Netscape; incluso visitó sus oficinas, pero Elon siempre fue bastante tímido y no se animó a hablar con alguien aquel día.

Se inscribió en la universidad de Stanford para obtener un doctorado en Física, pero a los dos días de clases lo abandonó para fundar su primera compañía. Junto con su hermano, tenían la idea de ofrecer un servicio para crear, alojar y mantener sitios web de empresas locales.

Durante meses trabajó junto a su hermano y un amigo. Dormían en un sofá y se duchaban muy poco, pues no contaban con ducha en el departamento y debían hacerlo en un gimnasio, afirmó Musk. Así nació Zip2, un servicio que contenía una base de datos de empresas de Palo Alto y mostraba mapas y direcciones de los todos los negocios en la ciudad. El emprendimiento fue un completo éxito y, en solo 4 años, escaló hasta gestionar casi 200 sitios web, contando con clientes como The New York Times.

En 1999 Compaq compra la empresa por $300 millones de dólares, convirtiendo a Elon en millonario con una fortuna de aproximadamente $21 millones de dólares. Tras recibir el dinero, lo primero que hizo fue hacer realidad uno de sus mayores sueños: comprar un Mclaren F1, pues siempre ha sido un fanático de la velocidad y de los automóviles.

“Tenía la oportunidad de jubilarme, comprar una isla o un lugar bonito, pero eso no me interesaba en absoluto.” Dijo Elon Musk.

Elon Musk y Zip2

X.com y PayPal, una revolución financiera

Pese a convertirse en millonario desde muy joven, la ambición empresarial de Elon no se detuvo allí. Pronto identificó que el mercado financiero no estaba sacando provecho de Internet. En aquella época, las transacciones bancarias tardaban bastante en efectuarse; entonces, se le ocurrió la idea de fundar el primer banco digital. De esta idea nació x.com, una plataforma que buscaba hacer posibles las transacciones electrónicas de dinero, simplificando por completo el proceso e iniciando así una revolución financiera que redefiniría las reglas de la industria.

Sin embargo, Elon Musk no era el único interesado en revolucionar el mercado financiero. Su negocio tenía como competidor directo a una compañía llamada Confinity, que había logrado abarcar el mercado de las Palm, un dispositivo muy utilizado por personas de negocios a finales de los 90’s, y que además contaba con un algoritmo de encriptación superior. Compitieron durante un tiempo, pero se dieron cuenta que, si querían quedarse con el dominio del mercado de los pagos digitales, debían aliarse para derrotar a eBay. Así, en el año 2001 nace el conocido sistema de pagos PayPal, que en sus inicios usó una agresiva estrategia de marketing ofreciendo $10 dólares a todos los que se registraran en la plataforma. El éxito de la estrategia fue tal, que se vieron obligados a disminuir el bono a $5 dólares, debido a la gran cantidad de personas que se registraban diariamente. En solo dos meses, se convirtieron en el sistema de pagos virtuales líder en el mundo.

eBay fue derrotado y tuvo que adquirir PayPal en el 2002 por $1.500 millones de dólares. Con esta venta, Musk obtuvo una utilidad de $150 millones de dólares a sus 30 años de edad.

“Yo pude comprar una cadena de islas, pero, nuevamente, eso no me interesaba en absoluto.” Afirmó Elon Musk.

Elon Musk y Paypal

SpaceX y la conquista del Marte

Con el capital suficiente para cumplir cualquier sueño, Elon decidió apuntar a las estrellas. Él piensa que la humanidad puede sucumbir ante cualquier catástrofe natural o creada por el mismo hombre, si éste sigue confinado en el planeta tierra. Por eso, sueña con que los seres humanos exploren el espacio y logren establecerse en otros planetas, convirtiéndose así en una especie interplanetaria. Con ese ambicioso sueño en mente, comenzó a estudiar la posibilidad de enviar un cohete a Marte. Utilizó $100 millones de dólares de su fortuna y fundó SpaceX en 2002.

En aquel entonces, cada misión para lanzar un cohete al espacio costaba aproximadamente $60 millones de dólares. Con la idea de abaratar costes, viajó a Rusia a intentar comprar unos cohetes intercontinentales, pero sin las cabezas nucleares para comenzar a hacer pruebas. No consiguió que se los vendieran, pero, de regreso a casa, llegó a la conclusión de que lo que impedía el avance de la exploración espacial, era que los cohetes no habían evolucionado desde los años 60’s. Lleno de determinación, trazó una estrategia para crear cohetes de última tecnología y abaratar los costes de lanzamiento.

A la fecha, SpaceX ha sido el artífice de una gran revolución en la industria espacial, convirtiéndose en una de las primeras empresas privadas en proveer servicios aeroespaciales. Ha desarrollado los cohetes Falcon 1, Falcon 9 y Falcon Heavy. El Falcon 1 fue el primer vehículo de lanzamiento impulsado por combustible líquido y parcialmente reutilizable. Tras 3 lanzamientos fallidos, el cohete por fin pudo llegar a la órbita terrestre en 2008 en su cuarto y último intento, pues en caso de fallar, el proyecto ya no contaba con presupuesto para un siguiente lanzamiento. Este éxito atrajo el interés de la NASA, que se decidió a firmar un contrato con SpaceX por un valor de $1600 millones de dólares para realizar 12 vuelos a la estación espacial internacional.

El Falcon 9 logró reducir considerablemente el costo de lanzamiento de los cohetes gracias a que el 95% de sus componentes son reutilizables. Además, SpaceX cuenta con una capsula espacial que puede ser tripulada y que desplazó al trasbordador espacial en 2011 como transporte de astronautas a la estación espacial internacional.

En el 2017, Musk sorprendió al mundo con la idea de usar su sistema interplanetario de cohetes para viajes de larga distancia en la Tierra. Según el CEO de SpaceX, de esta forma se podría ir a cualquier lugar del planeta en tan sólo 30 minutos y al mismo precio que viajar en avión. Una idea muy ambiciosa que sería una de las mayores revoluciones de la historia en el transporte aéreo, pero aún falta mucho para que sea una realidad.

Otra de las grandes ideas de Elon desarrollada a través de Virgin Group, es Hyperloop, un sistema de transporte de tubos de vacío a alta velocidad. Hasta el momento, solo se han hecho pruebas a escala, pero, de ser viable, permitiría viajar de los Ángeles a San francisco en sólo 35 minutos, gracias a que el trasporte podría alcanzar velocidades de hasta 1200 km/h. Hacer este mismo trayecto en automóvil tarda más de 6 horas.

En 2018, SpaceX y Elon Musk lograron un hito impresionante en la industria espacial, lanzando al espacio un Tesla Roadster con el cohete Falcon Heavy, del cual se pueden reutilizar los tres propulsores que lo conforman, pues estos tienen la capacidad de regresar a la tierra y aterrizar con éxito. La labor de SpaceX no ha sido fácil y han sufrido montones de contratiempos, pero cada vez están más cerca de lograr su objetivo de llegar a Marte.

Elon Musk y SpaceX

Tesla Motors y la revolución del auto eléctrico

Con su sueño de conquistar al espacio en marcha, era momento de apostarle al siguiente propósito de su lista: enfrentar el calentamiento global y apostarle a energías limpias renovables que podrían desplazar el uso de combustibles fósiles. Así, en 2004 Elon Musk decide impulsar una pequeña compañía llamada Tesla Motors, Invirtiendo más de $6 millones de dólares de su fortuna. Su idea era disminuir los costos del auto eléctrico para que fuese asequible para todo el mundo, algo similar a lo que hizo Henry Ford con el automóvil a principios del siglo XX.

Pero, como la compañía no contaba con recursos para una producción en masa, trazó una estrategia para lograr su objetivo. Primero lanzarían pocas unidades de un auto eléctrico exclusivo que alcanzara altas velocidades y que estuviera dirigido a un segmento de clientes con alta capacidad adquisitiva. Con las ganancias de las ventas, podían financiar los costos de investigación y desarrollo de la tecnología. Así, poco a poco, irían desarrollando un nuevo modelo más barato, hasta reducir los costos del producto significativamente.

Lanzaron el Tesla Roadster en 2008 y lograron vender más de 24 mil unidades, aunque su costo de fabricación fue muy alto. El precio de venta del auto en el mercado era de unos $100 mil dólares, pero sus costos de producción eran superiores, lo que representaba perdidas para la compañía. Con la crisis financiera de ese año, Tesla Motors estuvo al borde de la quiebra. La empresa, que no había logrado ser rentable hasta el momento y ya planeaba lanzar un segundo modelo de auto al mercado, se vio obligada a despedir al 10% de sus empleados para poder seguir a flote.

Lejos de rendirse, Elon Musk movió rápidamente sus influencias. Puso $74 millones de dólares de su fortuna, obtuvo un préstamo del gobierno de $43 millones de dólares y logró que uno de sus antiguos socios de PayPal invirtiera en el proyecto. Hizo que la junta directiva despidiera a los fundadores de la compañía y ocupó el cargo de CEO. Tras meses de arduo trabajo, la empresa comenzó a generar beneficios a mediados del 2009. Para el año 2010, Tesla Motors sale a la bolsa logrando recaudar $256 millones de dólares.

Con ese capital y un nuevo prestamo del gobierno pusieron en marcha el desarrollo del Modelo S, que ha vendido más de 260 mil unidades. Posteriormente, mejorarían el diseño, añadirían la función de piloto automático y se lanzaría al mercado el Modelo X en 2015. Y, en el 2017, sale el Modelo 3, el auto más asequible de Tesla Motors, con un precio de venta de $35 mil dólares.

Actualmente, Tesla Motors obtiene más de $21 mil millones de dólares en ingresos anuales y se encuentra trabajando para lanzar al mercado camiones, camionetas y un nuevo modelo de auto más barato. Cuenta con estaciones de carga solares de alta velocidad para sus autos, que funcionan a lo largo de norte América, Europa y Asia. Además, la compañía ofrece baterías que funcionan con energía solar que pueden ser utilizadas en los hogares y ha liberado todas sus patentes para incentivar la creación de autos eléctricos por parte de otras empresas. Todo esto gracias a la visión y dirección de Elon Musk, que logró sacar a la compañía de una crisis que casi la lleva a la quiebra y la convirtió en una de las empresas más innovadoras y revolucionarias de la industria automotriz.

Elon Musk y Tesla Motors

SolarCity

En 2006, Elon convence a sus primos para que inicien una compañía que se dedicara a la venta e instalación de sistemas de energía solar e invirtió $35 millones de dólares a cambio de ser el presidente de la junta directiva. En 2011, la empresa, que nació bajo el nombre de SolarCity, ya era la mayor proveedora de paneles solares en Estados unidos. En la actualidad, la compañía cuenta con más de 2500 empleados y se ha convertido en una filial de Tesla Motors, ayudándole con el diseño de las estaciones de carga para sus vehículos. El sueño de Elon de impactar el mundo brindándole alternativas de energías limpias, se está haciendo realidad.

Elon Musk y Solarcity

The Boring Company

En el 2016, Elon Musk se encontraba atrapado en medio de una congestión de tráfico. Aburrido por la situación, publicó un tweet diciendo que crearía una compañía para cavar túneles subterráneos y alivianar el tráfico de las grandes ciudades. Sus seguidores lo tomaron como una broma, pero meses más tarde fundó The Boring Company.

A principios de 2017, ya estaban cavando un túnel en las oficinas de SpaceX.  Elon utilizó una estrategia interesante para financiar la empresa. Lanzó a la venta 50 mil gorras con el logo de la compañía y propuso que, si se vendían todas, crearía un lanzallamas. Se vendieron rápidamente y, a finales del 2017, puso a la venta 20 mil lanzallamas y unos extintores que también se vendieron en apenas unos días. Con esto, consiguió capital para poner en marcha la compañía que ya tiene contratos con el gobierno para cavar túneles en dos áreas de los Estados Unidos. Una muestra de que todo lo que se propone, lo hace realidad con estrategia e inteligencia.

Elon Musk y The Boring Company

OpenAI y NeuraLink

Con capital para desarrollar casi cualquier cosa, decide invertir en varias compañías que prometen llevar al ser humano al siguiente punto de evolución. En 2015, al ver el avance de la inteligencia artificial y temiendo un futuro donde ésta supere y domine a la raza humana, crea OpenAI, una empresa dedicada a la investigación y desarrollo de inteligencia artificial, con el objetivo de construir una IA amigable que beneficie a la humanidad.

En 2016 invierte en NeuraLink, una compañía dedicada a la investigación y desarrollo de implantes cerebrales que permitan a los seres humanos conectarse directamente con tecnologías como Internet, inteligencia artificial y software. Una idea bastante excéntrica y futurista que parece sacada de un fascinante libro de ciencia ficción, pero que deja en evidencia la enorme capacidad creativa de Elon Musk y su interés por llevar a la especie humana al siguiente nivel.

Además de sus inversiones en estas empresas, también tiene acciones en una compañía de biotecnología que investiga la posibilidad de curar enfermedades, prolongar nuestra longevidad y mejorar la calidad de vida de las personas.

Elon Musk, OpenAI y Neuralink

Elon Musk, el empresario que construye el futuro

Hoy Elon Musk es uno de los emprendedores más admirados y a la vez cuestionados del mundo entero, pues mientras muchos se inspiran en su trabajo, hay quienes lo critican afirmando que sus ideas son inviables. Cuenta con una fortuna personal de más de $20 mil millones de dólares y ocupa el primer lugar en la lista de líderes innovadores de la Revista Forbes. Es considerado uno de los emprendedores más destacados de la era moderna y sus proyectos están literalmente cambiando el mundo. Tiene 5 hijos, trabaja un promedio de 120 horas semanales, duerme 6 horas diarias, no toma vacaciones desde el 2001 y pasa un día a la semana con sus hijos. Además, se dedica a labores filantrópicas promoviendo la educación científica, la salud pediátrica y las energías limpias.

Mientras la mayoría de personas se quejan constantemente de los problemas y carencias de la vida cotidiana, Elon Musk siempre toma esas situaciones como inspiración para desarrollar una nueva idea y convertirla en una empresa revolucionaria. En sus propias palabras:

“La motivación para crear todas mis empresas, ha sido pensar en involucrarme en algo que podría tener un impacto significativo en el mundo.”

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