Trump presiona por inmigración

Entre augurios de una renovada campaña por endurecer las leyes migratorias de Estados Unidos, la Casa Blanca busca terminar un nuevo plan centrado en la aplicación de la ley y su aprobación, antes de que los demócratas tomen el control de la Cámara baja el 2 de enero.

Entre reportes sobre el inminente despido de la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, fuentes políticas informaron en Washington que el proyecto a ser presentado al Congreso incluiría fondos para el muro fronterizo, restricciones al asilo y recortes a la inmigración legal.

La demanda para financiamiento del muro iría apoyada en la amenaza de veto a leyes presupuestales que deben ser aprobadas para mantener las operaciones gubernamentales.

Se trata de una última tentativa antes de que la Cámara baja cambie a una mayoría demócrata que no se sentiría obligada a aceptar las propuestas de Trump, a las que se oponen dos grupos importantes para aquellos: latinos y asiáticos.

De acuerdo con reportes de la publicación en línea AXIOS, el presidente Donald Trump insiste en que el financiamiento para su propuesto muro fronterizo sea de por lo menos 18 mil millones de dólares. Pero los líderes legislativos republicanos están divididos.

La propuesta tampoco tiene el completo acuerdo de grupos dentro del propio Poder Ejecutivo. Algunos piden al Presidente que acepte un plan más moderado, que limite los recortes a la inmigración legal y el derecho de asilo, que proteja a los jóvenes inmigrantes que llegaron a los Estados Unidos cuando eran niños, los ahora llamados dreamers o soñadores.

Una tendencia favorece que se negocie un intercambio político que llevaría a medidas de alivio o protección para los dreamers a cambio del respaldo demócrata para el financiamiento de la muralla, y otra que se opone a cualquier expresión de alivio para indocumentados.

El muro fronterizo fue la promesa central de la campaña electoral de Trump de 2016, pero aún no ha recibido muchos fondos.

El propio Trump le restó importancia durante una conversación telefónica con el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, al que, sin embargo, advirtió que era una promesa electoral que planeaba cumplir.

Sus demandas no han sido apoyadas en el Congreso, que dedicó mil 700 millones de dólares para barreras nuevas y de reemplazo en el año fiscal 2017-2018, según un análisis realizado por el Instituto de Política de Migración (no partidista). Eso es una fracción de los 18 mil millones de dólares que la administración solicitó en febrero para un periodo de dos años.

Un reciente reporte de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) del Congreso estadounidense consigna que una parte del problema es que las propuestas de construcción del muro no habían considerado entre otros los costos de adquisición de terrenos.

En las pasadas elecciones legislativas, el presidente Trump y los republicanos hicieron énfasis en la amenaza de los inmigrantes indocumentados, representada por las caravanas de migrantes centroamericanos que en este momento cruzan México hacia la frontera con Estados Unidos en busca de un asilo que el mandatario negó de antemano.

Se había esperado que Trump hiciera cambios en su gabinete tras las elecciones legislativas, por lo que se espera que Nielsen sea la próxima renuncia.

Por José Carreño

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