Se refugia en iglesia esperando perdón de gobernador

Ingrid y sus dos hijos viven en una iglesia de Boulder, Colorado. Es su santuario pero al mismo tiempo una especie de prisión donde tuvieron que celebrar la Navidad.

La inmigrante peruana enfrenta orden de deportación. Ha pedido refugio en tres iglesias, y en total, así ha pasado 19 meses, y dice sentirse agotada.

Ingrid ha pagado un precio alto, y es que en el 2003 compró el número de seguro social que pertenecía a otra mujer.

El caso de Ingrid es el reflejo de la difícil situación que están pasando decenas de inmigrantes sin documentos, que como ella, por temor a la deportación, se refugiaron en una iglesia.

Aunque juega con sus hijos en una sala de la iglesia, Ingrid sigue esperando que el gobernador de Colorado le conceda un perdón para poder tener una vida normal en EEUU.

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