María Elena Valdez: ¡La Reina del Mariachi!

“A toda mi familia le gustaba la música. Todos los años mi hermana mayor le celebraba a mi papá su cumpleaños con Mariachi. Yo recuerdo que tenía 4 años de edad, y la sorpresa que le tenía mi hermana a mi papá ese año era que yo le cantaría su tema favorito. Me subieron a una silla, y canté la primera vez con Mariachi. Resulta que era nada más y nada menos que el Mariachi Vargas”.

María Elena nació en la Ciudad de México, y a través de su voz cuenta y canta con inmensa dulzura una historia que no tan edulcorada, pues pese a que la vida le ha puesto duras pruebas, que ha superado, para dedicarse a lo que es hoy, una mujer que va tras sus sueños más anhelados.

“Nací en una familia de 5 mujeres y un hombre. Cuando niña y adolescente cantaba en casa, en fiestas, junto con mi hermana mayor quién fue mi guía. Mi papá era muy formal y no quería que nosotros cantáramos para otros, hasta que llegó un señor que lo convenció. Yo tenía 18 años de edad. Era el director de la disquera CBS, Federico Méndez, dijo que me daría excelentes canciones, pero que necesitaba mucha preparación y apoyo, porque yo era muy tímida, necesitaba callo”, nos contó María Elena.

Desafortunadamente, vino el terremoto del 85 de Ciudad de México, meses después su papá falleció y más adelante perdió la vida su mentor Federico Méndez. “Mis pilares se cayeron, entonces yo quedé muy deprimida. Aunque mis maestros de música de la preparatoria, me invitaron a estudiar música con el maestro Enrique Jaso, pedagogo mexicano especializado en ópera”, cuenta la cantante, quien decidió acompañar a su hermana, recién graduada de médico, en un viaje que la ayudaría a salir de una fuerte depresión. Llegaron a Los Ángeles en 1987, donde María Elena tuvo 4 empleos. Allí se casó y tuvo 2 de sus hijos. Nuevamente, decide acompañar a su hermana en un viaje, esta vez a Carolina del Norte, en el año 1994, allí comenzó de cero, junto a su esposo. La vida le regala una hija, y puede abrir una tienda mexicana. Sin embargo, cuando todo parecía estabilizarse, fue estafada por un socio, y se divorcia.

Pero esta guerrera no se amilanó, y terminó su GED, entró a trabajar en una clínica, se volvió asistente de quiropráctico certificado, y ejerció por 18 años. “Pero yo siempre cantaba porque me hacía feliz, sin embargo, las cosas se pintaron de gris porque mi ex esposo, bajo engaño se llevó a mis hijos a Texas. Me sentía sola, y vino una sobrina, quien me animó a cantar en la iglesia de Santa Teresa. En esa época, conocí a Helder de la Orquesta Mayor, quien me invitó a hacer coros. Eso fue en 2011. Yo fui por mis hijos, me los traje, y cuando la menor cumplió 22 años, les dije que me dedicaría al canto”, recuerda Valdez.

Al dejar a la Orquesta Mayor, empezó a cantar en un restaurante todos los sábados. “Es verdad: El Aplauso me curó de muchas heridas. Y es que mi mamá se empezó a poner malita de salud, yo intenté cuidarla acá pero no se adaptó y se fue a México. Antes de morir ella me dijo ‘canta, sigue tu sueño’, y me regaló mi primer traje de charro. Cuando regresé a Charlotte, tenía que participar en un concurso de canto casi bajándome del avión, quedé en el segundo lugar”, nos confesó esta extraordinaria vocalista.

“Necesitaba un manager, y conocí el señor Juan López, quien me ha ayudado con las contrataciones. Empecé a participar en festivales, y me sentí agradecida con la vida, pues no importa si de día tenga que cuidar niños, porque cuando me subo a un escenario soy La Reina de Mariachi”, afirma entusiasmada.

Le han dicho que se parece a Lucha Villa verdad, quiero hacer un disco promocional, y tiene muchas actividades en su agenda este año 2018. Desde Mundo Latino la felicitamos por su coraje y le auguramos muchos éxitos.

Related posts