La tierra de nadie

Un vecindario de casas móviles se ha convertido en la tierra de nadie. Desesperados de vivir en condiciones deplorables e insalubres y luego de tener meses pidiéndole a la administración una solución, Rubén Ramírez se quejó con los hermanos Martínez de la organización sin fines de lucro Unidos, We Stand, para acabar con los problemas que lo afectan a él y a más de 30 familias hispanas.
Algunas calles sin asfaltar y otras pavimentadas pero llenas de huecos que parecen cráteres, ‘dumpsters” donde se derrama la basura, tanques sépticos que se rebosan con olor inmundo, tuberías corroídas, matorrales donde anidan serpientes y mosquitos que no les permiten a los niños jugar, luces quemadas del alumbrado público, son solo algunas de las quejas de los vecinos de Fair Oaks.
Además, a muchos vecinos, las facturas de agua les llega por las nubes, el propietario es quien controla el servicio de acueductos y en algunas casas móviles hay hasta dos medidores, por lo que Byron Martínez, activista comunitario y fundador de la organización, presentó una denuncia ante la Comisión de Servicios Públicos de Carolina del Norte, para que investigue.
Los vecinos en su mayoría Mexicanos y algunos Colombianos y Dominicanos, compraron las “trailas” donde viven pero pagan por el alquiler del terreno , la suma de $250 mensual, y según los quejosos, por si fuera poco, les tienen retenidos los títulos de propiedad de las casas móviles a pesar de que ya las pagaron y por las que también pagan los respectivos impuestos.
“Le he pedido al propietario de Fair Oaks Mobile Home Park, LLC que solucione nuestros problemas, pero no lo hace”, dijo Ramírez. ”Por eso hable con los vecinos, nos unimos y le pedimos la ayuda a Byron”.
Por su parte Celso González, otro vecino, dice que lo que más le preocupa es el olor a excremento que se rebosa de las alcantarillas y tanques sépticos que pueden afectar la salud de los niños principalmente, y de cualquiera. “Si uno pudiera vivir en otro sitio lo haría pero compramos estas trailas y es nuestro único techo”, dijo.
“Creo que se han aprovechado de estas personas y voy a poner fin a esto”, dijo Martínez. ”Quiero saber por qué no les entregan los títulos de propiedad a los dueños de las casas móviles”.
El activista ha enterado al Centro de Justicia y a la Oficina de la Gobernación de Carolina del Norte, sobre la realidad en que viven los residentes de ese parque móvil en espera de que tomen las acciones urgentes para remediarlo.
Por el momento, la Ciudad de Gastonia le puso plazo a la administración de Fair Oaks , hasta en 3 de noviembre, para cortar el césped, colocar las luces de alumbrado, y reparar las calles.
Asimismo, al cierre de edición el Departamento de Salud ya había reparado 7 tanques sépticos de los 12 que estaban dañados. Mundo Latino intentó conseguir reacción de la administración del inmueble sin éxito.

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