José Hernández-París Vocación y entrega para el trabajo social

Por Yumara Chirino
“Nací en Colombia y crecí en Charlotte; por lo tanto, me identifico como un Charlotean de origen hispano”. José Hernández-París puede contarnos una historia de la ciudad que parecería sacada de un cuento, y que comenzaría con el célebre: “Érase una vez, hace cuatro décadas…”.
José se mudó a Charlotte en el año 1977, cuando sólo tenía 12 años. Cuenta en su biografía, que apenas comenzaba el séptimo grado y no hablaba nada de inglés. “Fue un momento confuso y difícil, pero mis recuerdos son vívidos. No había educación sobre diversidad entonces. Fui al Kennedy Middle School, luego a Sedgefield. Los niños trataban de hablar conmigo, pero no podía comunicarme con ellos. Pensarían que era grosero”.
José considera que vivir en la Ciudad Reina ha sido una experiencia muy bonita. “Me dicen que, a pesar de los años, tengo mi español intacto. Creo que lo he mantenido bastante bien, porque siempre he estado alrededor de la comunidad inmigrante, y lo necesito”.
Su madre vino con una amnistía, y pidió a sus hijos menores. “Me gradué de High School, me casé a muy temprana edad, y tuve tres hijos, de un matrimonio de 14 años. Juntos abrimos la primera tienda latina en Charlotte. Estudié en Belmont Abbey Liderazgo en Educación y Psicología Aplicada”, nos contó Hernández-París.
“Tras la separación de mi primera esposa, vendimos la tienda, me fui 4 años y medio a Colombia, regresé a Estados Unidos, y trabajé como director de la Casa Internacional por 8 años. Empecé una nueva relación por 10 años y tuve 3 hijos más”.
Posteriormente y durante 10 años fue Director de Diversidad del Distrito Escolar de Charlotte Mecklenburg, cargo que dejó para aceptar el nombramiento como Director Ejecutivo de la Coalición Latinoamericana, posición en la que cumple 3 años.
“Yo empecé en el trabajo social por vocación. La época en la que abrí la tienda, había muy poco latino en Charlotte, y los que estábamos acá éramos mayormente sudamericanos. Cuando empezaron a llegar los centroamericanos para trabajar en la construcción, por sus peticiones, empecé a comprar productos diferentes, traje música de la zona, rentaba películas y videos en español”.
Fue en por esos años que nació la Coalición Latinoamericana, y sus colaboradores le dejaban en la tienda el “Informativo Latino”, un pequeño boletín que José entregaba a los clientes, al tiempo que les apoyaba a llenar aplicaciones, entre otras cosas.
“En la Coalición Latinoamericana interpreto la visión de la Junta, y proporciono orientación al personal y voluntarios para cumplir con la misión de la organización. Pero han sido años duros, de un trabajo 24×7, muy exigente. Sin embargo, me resulta muy gratificante poder ayudar a la comunidad latina en sus necesidades, aunque la gente tenga una memoria corta”, finalizó.

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