Informe sobre inmigración: los hechos – Deutsche Welle

El Gobierno alemán ya presentó once informes sobre inmigración. El último fue publicado bajo la impresión de la alta cifra de refugiados. Karl Prinz zu Löwenstein, integrante del directorio del Servicio de Ayuda Maltés explicó este miércoles (27.09.2017), con ocasión de la presentación de los resultados de la investigación, por qué realizó un informe propio, dado ya que ya hay tantos oficiales. “Porque es singular. Sus conclusiones, expuestas en 112 páginas, son el resultado de análisis científicos independientes sobre el tema inmigración, por un lado, y por otro, de las experiencias de muchos años del Servicio de Ayuda Maltés en la asistencia a los refugiados”, respondió.

 El Servicio de Ayuda Maltés es una organización católica fundada por la Asociación Cáritas Alemana y dos secciones de la Orden de Malta (de allí el nombre), cuya consigna es “Dar testimonio de la fe y prestar asistencia al prójimo”.

“Mucha gente analiza el tema a partir de su estado emocional y tiene miedo a una extranjerización”, agrega. Que el informe haya sido publicado poco después de las elecciones para el Bundestag no es casualidad. “Fue publicado con miras a las próximas decisiones políticas que deberá tomar el nuevo Gobierno”, se lee en el comunicado de prensa que acompaña al informe.

Los costos relacionados con los refugiados han aumentado desde 2015 en toda Europa, se lee en el informe: en Alemania fueron en 2016 de algo menos de 22.000 millones de euros.

Responsable de la parte científica del informe es el Instituto Walter Eucken, de Friburgo, Alemania. Lars Peter Feld, su director, dice en la introducción: “Alemania fue y es un país de inmigración”. Agrega que para probarlo no hay que ir muy atrás en la historia, sino que basta con observar los flujos de refugiados e inmigrantes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Y subraya que “las experiencias demuestran que decisivo para que las personas puedan incorporarse exitosamente a la sociedad es su integración laboral”.

“Particularmente los inmigrantes provenientes de países extraeuropeos no están bien integrados en el mercado laboral alemán”, agrega Feld. Los principales obstáculos para su integración: falta de conocimientos del idioma alemán, falta de cualificación apropiada, problemas con el reconocimiento de sus certificados de cualificación.

Analizando la llegada de refugiados en 2015/2016 es de esperar, dice Feld, “que las personas, por su educación y cualificación, puedan trabajar, sobre todo, en la realización de tareas sencillas y no en aquellas que plantean más exigencias técnicas y de conocimientos”. El experto agrega que para que las personas puedan integrarse mejor en el mercado laboral sería necesario agilizar los procedimientos de reconocimiento de asilo.

También en relación con el tema de la “delincuencia”, que, sin duda despierta emociones, Feld aconseja ver los detalles. Agrega que, en términos generales, la delincuencia hoy es mucho menor que hace 20 años. Según las cifras oficiales, el porcentaje de sospechosos extranjeros de haber cometido delitos pasó de un tercio en 1993 a un 40 por ciento en 2016. Pero, acota, en esa estadística están incluidos también las contravenciones al derecho de asilo y de extranjería: delitos que los alemanes no pueden cometer.

En todo caso, agrega, no puede afirmarse sencillamente “que la entrada de refugiados haya tenido como consecuencia en los dos últimos años un aumento esencial del número de delitos”. No obstante, subraya, sí es posible constatar grandes diferencias analizando de qué países provienen las personas. El once por ciento de los sospechosos no alemanes provienen de países del Magreb, “a pesar de que solo representan el dos por ciento de los inmigrantes y refugiados”. Los inmigrantes y refugiados provenientes de Siria, Irak y Afganistán, por el contrario, cometen en promedio menos delitos que personas provenientes de otros países, dice Feld.

El experto dice que no ve la necesidad de fijar un límite máximo a la acogida de refugiados. “Es un debate ficticio”, agrega. Pero reconoce el derecho a debatir políticamente acerca de la necesidad de fijar límites. “Cómo se lo implementa, es una decisión política, no nuestra”. El foco debe estar puesto, sin embargo, en integrar “en forma realmente sensata” a los refugiados en Alemania, subraya el experto.

El Servicio de Ayuda Maltés se ha propuesto continuar observando atentamente la evolución de la problemática. Para la organización está claro que “la inmigración es un desafío social”. Por eso tiene la intención de, sobre la base de su experiencia de muchos años en la materia, “continuar realizando aportes al debate”. El actual informe no será, por lo tanto, el último.

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