Indocumentados tendrán servicio de agua en Dallas, NC

De ahora en adelante, los inmigrantes indocumentados que viven el Dallas, pequeño poblado a cinco minutos de Gastonia, podrán tener el servicio de agua potable, alcantarillado y electricidad a su nombre gracias a un cambio de política.
Esta es una victoria que se anota la comunidad hispana de esa localidad, que gracias a la presión ejercida por activistas comunitarios como Norma Aguilar Freyre y la Coalición Latinoamericana de Charlotte, unieron esfuerzos para protestar y levantar una petición que firmaron más de 300 personas solicitando que la Ciudad de Dallas, aceptara otros documentos de identificación como el pasaporte extranjero.
Otro factor que ayudó a lograr este cambio, fue la demanda que interpuso en marzo pasado, Lorena Navarro, una madre mexicana que no tenía agua en su casa móvil en el vecindario Oak Grove Park y por medio de una manguera que conectaba a una llave de la casa del vecino así pudo sobrevivir sin agua potable en su casa desde el 2012.
Las historias de Navarro y de Alicia Modesto, quienes vivieron mucho tiempo sin agua en ese mismo vecindario fueron publicadas en exclusiva por Mundo Latino Newspaper hace casi tres meses. Ambas mujeres se mudaron de sus casas móviles por no poder seguir viviendo en esas condiciones
“Me alegra mucho que la política haya cambiado y que ya en Dallas sea uno documentado o no pueda tener los servicios públicos a su nombre, yo vendí mi trailer, ya no podía esperar más, fue mucho tiempo sin agua y tenía que recogerla en baldes y en hieleras para tener suficiente todos los días para bañarme, para lavar platos, trapear el piso y regar las plantas”, dijo.
“Esto demuestra que si nos unimos en las luchas lo vamos a lograr. Yo me enteré de esta situación e inmediatamente comencé a movilizarme y ver por donde lograríamos una victoria”, dijo Aguilar Freyre.
Hispanos de Ranlo se siguen quejando
En cambio, la situación en Ranlo, otro poblado de Gastonia, continúa pese a que activistas hablaron con el jefe de policía. La comunidad inmigrante tilda a la policía de racista y abusar de ello. Angélica González, propietaria de la tienda “La Esperanza”, afirmo que los agentes siguen hostigando a sus clientes.
La queja de la mayoría es que la policía los sigue, los para y por no tener licencia de manejo los baja del auto y llaman la grúa para que se lo lleven al corralón y luego tienen que desembolsar cientos de dólares para poder sacarlo.

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