Cómo enfrentarse a la pérdida

El pasado sábado en la noche fueron muchos los amigos que se reunieron con el propósito de compartir un rato de música y diversión, como habitualmente lo hacían en la discoteca Pulse de Orlando, en Florida.

En cuestión de horas, hacia la madrugada del domingo, muchos de ellos se enfrentaron a un escenario que no habrían imaginado ni en sus peores pesadillas, cuando Omar Mateen entró a una de las discotecas más concurridas de la ciudad y comenzó a disparar sin piedad dejando un saldo de 49 personas muertas y 53 heridas.

Más allá de los minutos de terror que quedarán vivos en sus recuerdos por mucho tiempo, los sobrevivientes se enfrentan a la pérdida de esas personas especiales en sus vidas y al trauma de ver cómo fueron asesinados frente a sus ojos.
“Hay amigos que se convierten en la familia escogida. Eran personas que, en su mayoría, estaban residiendo fuera de su país y esos amigos se convirtieron en familia”, destaca el psicólogo clínico e hipnoterapeuta, Carlo Blanco.

Entre los que no perecieron en el incidente existe una alta probabilidad de que puedan experimentar lo que en el campo de la psicología se conoce como “survivor guilt” (culpa del sobreviviente). Esta condición mental surge cuando una persona siente culpa de haber sobrevivido a un evento trágico o traumático mientras que otras no.

“Una vez vayan saliendo de su cuadro de gravedad, muchos van a preguntarse ‘¿por qué sigo con vida?’ En algunos puede haber ese sentido de culpa que van a tener que empezar a manejar, mientras que otros lo verán como una oportunidad de vida, según su espiritualidad”, explica el psicólogo Carlo Blanco.

Para esas personas que perdieron a sus amistades y familiares en este trágico incidente, el experto aconseja buscar ayuda psicológica de manera inmediata para tratar todos esos sentimientos que surgen a raíz de un suceso de este tipo.

Tragedia que nos toca

No obstante, el hecho de que casi la mitad de los muertos y gran parte de los heridos sean de origen puertorriqueño, hace que esta tragedia ocurrida en Orlando toque más de cerca al país.

Solo basta entrar a las redes sociales para ver cómo, de alguna manera, alguien conocido está relacionado con una de estas tristes historias. Este suceso también trae consigo mucho miedo, porque algunos habrán visitado el lugar en una o varias ocasiones, o simplemente porque ir a una discoteca con el propósito de divertirse es una actividad muy común entre adultos de todas las edades.

El psicólogo señala que noticias como estas producen tristeza y dolor, pero también mucha ansiedad entre sobrevivientes, familiares, amigos y hasta en la comunidad general.

En el caso de quienes perdieron a sus seres queridos en este evento -al igual que ocurre en otros sucesos inesperados como accidentes de tránsito o muertes violentas- pueden reaccionar de maneras muy diversas ante una noticia tan trágica.

“Primeramente la persona que recibe una noticia así sufre un episodio de ‘shock’. Hay personas que reaccionan con enojo, pueden gritar, llorar y hasta desmayarse. Es importante saber que esto es parte de un proceso de duelo”, explica.

Cuando ocurren eventos violentos que le arrebatan la vida a gente inocente, es muy común pensar que se trata de una injusticia y sentir que se está fuera de control, pues la muerte no ocurre de manera esperada como pasa cuando una persona ha estado enferma.
“Una vez que conocen la noticia, muchas personas experimentan ansiedad, que manifiestan a través de nerviosismo y ataques de pánico. Muchos inclusive ven cómo sus patrones de sueño se afectan, dejan de comer o comen demasiado”, menciona Blanco.

Si la persona siente la necesidad de buscar apoyo, debe acudir a un profesional que le brinde las herramientas necesarias para la situación, teniendo en cuenta que “sanar no implica olvidar, sino manejar la situación y poder seguir viviendo”, asegura el psicólogo.

Blanco menciona que aunque hay personas que recurren a los medicamentos para sentir alivio a su tristeza, la terapia es la mejor manera de manejar y superar una crisis.

Por eso, en momentos como este, el apoyo de familiares y amistades cercanos es importante pero también es necesaria la ayuda de un profesional dentro del campo de la psicología o de la consejería, así como de alguna organización que ofrezca apoyo y la manera de entender el porqué de la situación. Para algunas personas también es positivo aferrarse a su fe o creencia espiritual.

Blanco destaca que lo importante es buscar actividades que les hagan sentirse tranquilos, en control, relajados y buscar superar esos sentimientos de miedo e inestabilidad.

Etapa tras etapa

No obstante, ese periodo de duelo -en el que el ser humano pasa por sentimientos como negación, coraje, negociación, dolor y aceptación- debe concluir en un tiempo razonable. Blanco señala que aunque en cada persona se da de manera diferente, el duelo debe resolverse en algún momento cercano a los seis meses posteriores a la pérdida.

“El duelo es un proceso muy personal, máxime cuando estamos enfrentando una tragedia inesperada. Hay personas que les toma más tiempo. No hay un proceso único para cada persona sino que es un ciclo que conlleva diferentes etapas. Puede que vuelvas a una etapa que ya pasaste”, aclara.

El experto advierte que hay que estar alerta para poder identificar si ese periodo de duelo se extiende y la tristeza se convierte en depresión.

“Tenemos que saber diferenciar entre las respuestas naturales a la crisis y la depresión que puede surgir y que se identifica cuando pasa el tiempo y seguimos deprimidos y ansiosos. En ese momento hay que buscar ayuda de un profesional a la mayor brevedad posible”, aclara el psicólogo.

Para todas esas personas que perdieron un ser querido en un suceso trágico, Blanco sugiere hacer un tipo de cierre o alguna ceremonia que les permita internalizar que esa persona ya no está presente en el plano terrenal, pero que siempre estará presente en sus corazones.

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