CAMILA,UN LLAMADO A LA ESPERANZA

Por: Ana María Ibáñez Santamaría.

Dicen que Dios envía un gran regalo envuelto en un aparente problema y entre más grande sea la dificultad más grande será su bendición, este es el pensamiento de los padres y de quienes conocemos a Camila Carvajal, una maravillosa niña Ecuatoriana de 13 años de edad a la que no parece incomodarle su discapacidad visual sino por el contrario parece animarla a vencer cualquier impedimento que se le presente.

Camila quiere ser una de las mejores estudiantes de leyes para posteriormente ser juez de este país. Camila quiere salir con sus amigas como cualquier adolescente sin que tenga que ir acompañada por uno de sus padres, Camila quiere construir una familia, poder ir a la universidad y valerse por sí misma en una gran ciudad, pues para todo esto Camila sólo necesita una cosa, y es simplemente “nuestra ayuda” como comunidad, una mínima donación de cada uno de nosotros que podría llevarla a Canadá a recibir su tan anhelado PERRO GUIA, que le ayude a valerse por sí misma.

“No es que me de vergüenza estar con mi mamá, es que quiero ser independiente y valerme por mi misma el día que ella no esté” asegura Camila “trato de ser lo más normal posible, pero a veces siento las diferencias” y se que recolectado ese dinero puedo viajar a Canadá a recibir el entrenamiento, mi perro lazarillo y así todo sería más fácil en adelante”.

Camila nació con una discapacidad visual llamada Microftalmia, por esta razón ha tenido toda la vida que depender de su bastón, advierte que no le gusta mucho, pues escucha comentarios como “no te acerques, cuidado con la niña” sin embargo esto no le molesta tanto pues es una jovencita sumamente madura y ha sabido sacar ventaja de que lo que equivocadamente llamamos limitación, pues al verla a ella podemos comprobar que es un don el que tiene esta adolescente, por ejemplo desde los 3 años aprendió el sistema Braille, está en clases de honores, y clases avanzadas, anda en bicicleta, sabe patinar y no le tiene miedo a subirse a una montaña Rusa; así pues que lo único que le faltaría serían esos 55 mil de los 60 mil dólares que cuesta el viaje, el entrenamiento y el perro de por vida que le entregaría la fundación MIRA y que cambiaría drásticamente el futuro de Camila.
La fundación MIRA, es una organización sin ánimo de lucro con sedes en Canadá y Francia dedicada a ayudar personas invidentes con perros guías entrenados para la rehabilitación y adaptación a la sociedad por parte de personas con esta discapacidad. Camila ya paso el proceso de aplicación y se encuentra en lista de espera que puede tardar años, a menos de que ella misma consiga el dinero y así se le deja abierta la posibilidad a otro niño invidente.
Por favor ayudemos a Cami! Un llamado a la esperanza, su futuro puede estar en sus manos.

Entren a la siguiente página, donemos y compartan su historia.
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www.gofundme.com
Alexandra Guillen (chiqui) vía Facebook.

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