AMLO: las críticas al controvertido plan de seguridad en México presentado por López Obrador

        </figure><p class="story-body__introduction">Como candidato, Andrés Manuel López Obrador ofreció retirar de las calles a los militares que, desde hace décadas, realizan labores policiales en varias ciudades de México.</p>

Como presidente electo cambió de opinión. Uno de los ejes principales en su Plan Nacional de Paz y Seguridad plantea crear una Guardia Nacional.

Será una corporación integrada por militares y policías civiles, pero bajo el mando de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Organizaciones internacionales denuncian desde hace años que las fuerzas armadas han cometido excesos sobre el terreno, como ejecuciones extrajudiciales, torturas y desaparición de personas.

Desde hace más de una década piden que soldados y marinos regresen a sus cuarteles, algo que López Obrador ofreció en la contienda electoral.

                                                                                                                                                                                                            <p>Ahora su propuesta de seguridad desata polémica. Crear la nueva Guardia Nacional significa perpetuar a los militares en la vigilancia policial del país, dicen organizaciones como Human Rights Watch (HRW).

López Obrador comete un error colosal que podría frustrar cualquier esperanza de poner fin a las atrocidades que tanto sufrimiento han causado en México en los últimos años”, advierten.

“Plan militarista”

De acuerdo con el plan de seguridad del próximo gobierno, el mando operativo de la Guardia Nacional será un militar designado por la Sedena.

López Obrador dice que tomó esta decisión porque las corporaciones policiales no tienen capacidad de garantizar la seguridad del país.

        </figure><p>“<strong>La verdad hay mucha descomposición en estos cuerpos policiales</strong>”, señaló el presidente electo.

“Por eso tomamos esta decisión de crear la Guardia Nacional. Necesitamos unir todos los recursos y las voluntades que se tienen”.

Esa determinación es una parte de la polémica. La otra es el plan de modificar la Constitución del país para regularizar la participación de militares en funciones policiales.

Desde 1995 las fuerzas armadas combaten el crimen organizado gracias a un decreto presidencial que, según especialistas, contradice la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.

La legislación establece que su tarea central es “defender la integridad, la independencia y la soberanía de la Nación”.

Originalmente la participación de militares como policías fue temporal.

Pero con el crecimiento de la violencia y la decisión del expresidente Felipe Calderón de declarar la guerra al narcotráfico se prolongó su presencia en las calles.

Regularizar estas tareas va en sentido contrario a lo que plantean organismos de derechos humanos, advierten analistas.

        </figure><p>“<strong>Es un plan militarista</strong>” dice a BBC Mundo Alejandro Hope, experto en seguridad. “El corazón de la propuesta es hacer permanente la participación de fuerzas armadas en tareas de seguridad pública”.

BBC Mundo solicitó entrevistas con el propuesto como secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, y con el asesor presidencial en seguridad, Alejandro Gertz, pero no obtuvo respuesta.

“No es militarización”

La Guardia Nacional se formará con batallones de las policías militar y naval, así como con una parte de los elementos de la actual Policía Federal.

Para organizaciones civiles y analistas esto representa, en los hechos, que las fuerzas armadas se encargarán de la seguridad pública del país.

No piensan así en el equipo del presidente electo. Alfonso Durazo, afirma que la nueva corporación será distinta.

        </figure><p>“El hecho de que la Guardia Nacional esté adscrita en términos operativos a la Sedena no significa que el personal militar sea el responsable de la seguridad”, afirma.

“Tendrán un proceso de entrenamiento distinto al militar, capacitación para desempeñar las tareas de seguridad pública”.

“Ellos ya tienen una formación distinta al personal del base del Ejército que está en la calle. Cuentan con entre seis y ocho meses adicionales de capacitación, de conocimiento del nuevo sistema de justicia penal y respeto a derechos humanos entre otros”.

De hecho el modelo de corporación que se planea sería similar a la Guardia Nacional de Francia, también conformada por militares.

Allá nadie dice que se militariza la seguridad pública”, apunta Durazo.

De hecho el actual gobierno del presidente Enrique Peña Nieto creó la Gendarmería Nacional, una fuerza policial con formación militar e inspirada en los ejemplos de Francia y Chile.

Alfonso Durazo dice que no hay muchas alternativas. “En las actuales circunstancias del país, viendo las cosas con realismo, no hay en el país una institución son suficiente formación, capacitación y disciplina para enfrentar al crimen organizado”.

Mayor riesgo

La participación de las fuerzas armadas y policías formados por militares es el modelo de seguridad que cuestionan organizaciones civiles.

Pero ahora con la posibilidad de que se regularice a los soldados y marinos en tareas de policía, existe el riesgo de que aumenten los abusos advierten especialistas.

        </figure><p>“Puedes capacitar a los miembros de la Guardia Nacional, pero el problema de militarizar la seguridad púbica es que el Ejército está diseñado y capacitado para amenazas de seguridad nacional”, le dice a BBC Mundo <strong>Guillermo Valdés Castellanos</strong>, exdirector del Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen).

Es el órgano de inteligencia del gobierno civil. Valdés recuerda que el entrenamiento fundamental de los militares es distinto al de los policías.

“Un soldado está entrenado para la guerra, para matar y un policía no está entrenado para matar en principio sino para investigar y prevenir la delincuencia”.

Además en los últimos doce años las bandas de delincuencia organizada ampliaron su terreno de operaciones y con ello su grado de riesgo para el país.

        </figure><p>Antes el tráfico de droga era el principal generador de violencia. Ahora, coinciden analistas, ésta actividad es una más de las que realizan.

En algunos estados como Puebla, Veracruz, Tamaulipas o Guanajuato el robo de combustible genera mayor inseguridad, por ejemplo.

“Ha habido un proceso de fragmentación y expansión de las organizaciones criminales y al mismo tiempo un estancamiento de las instituciones para enfrentar el problema”.

Es un reto para el próximo gobierno de López Obrador.

“Su problema es que no toma en cuenta un diagnóstico real”, insiste Valdés Castellanos.

    </figure><p><i>Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.</i>
                                                                                                    <p class="wpematico_credit"><small>Powered by <a href="http://www.wpematico.com" target="_blank">WPeMatico</a></small></p>

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